Cómo las multinacionales utilizan los cierres para liquidar sus fábricas sin motivo económico

Hace muchos años, Fabrice Lelièvre se hizo una de esas promesas que no se rompen fácilmente: pagar siempre la pensión alimenticia a tiempo, sin importar lo difícil que se pusiera la vida. "Mi hijo mayor tiene 17 años, el menor 12", dice. "Desde el principio, me propuse no dejar nunca de pagar la pensión alimenticia : me parece normal, cuando se tienen hijos, pagarla hasta el final..."
Pero, por primera vez en su vida, este hombre de cuarenta años espera con ansias el momento en que ya no pueda hacerlo. Desde finales de junio, el representante sindical del sur del grupo Hamelin, fabricante de las famosas agendas Oxford, se encuentra sin sueldo.
Su nómina ha bajado a cero euros desde que su empleador, que se declaró en la ruina y busca liquidar la empresa, dejó de pagarle a él y a 55 de sus compañeros. "Por el momento, cuento con mi familia y una casera comprensiva, que me asegura que podré pagar mi alquiler de 580 euros cuando pueda ", suspira el representante sindical. " Pero mis padres no podrán mantenerme eternamente..."
Esta situación absurda...
L'Humanité